Sífilis

Sífilis
 
¿Qué es la sífilis?
La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por la espiroqueta (bacteria)Treponema pallidum que puede afectar a todo el organismo (sistémica) si no se trata adecuadamente.
La sífilis pasa por varios estadios o etapas: el primario, el secundario, el latente precoz y el terciario o tardío.
 
¿Cómo se transmite?
La sífilis se puede transmitir de una persona infectada a otra a través de las relaciones sexuales (vaginales, anales y/u orales). La bacteria penetra las mucosas y/o la piel y se propaga por todo el organismo a través de la sangre. También se puede transmitir a través de sangre contaminada y de la madre al hijo/a durante el embarazo y el parto (sífilis congénita).
 
¿Qué síntomas produce?
Los primeros síntomas en la sífilis primaria aparecen entre 1 a 13 semanas después del contagio y se caracterizan por la aparición de una úlcera (herida) o chancro indoloro en el sitio de la infección o inoculación (pene, vagina, ano, boca, mano) y a veces aumento del tamaño de los ganglios linfáticos. Esta etapa dura entre 3 a 12 semanas y es contagiosa. Aunque desparezca el chancro, la persona sigue infectada y la enfermedad pasa a la segunda etapa si no es tratada con antibióticos.
 
En la sífilis secundaria pueden aparecer erupción cutánea (en la piel), condilomas planos (verrugas), lesiones en la mucosa y la piel, aumento del tamaño de los ganglios linfáticos en todo el cuerpo, malestar general, pérdida del apetito, fiebre, entre otros síntomas. Esta etapa dura entre tres a seis meses y también es contagiosa. Aunque desaparezcan los síntomas la persona sigue infectada y la enfermedad pasa a la siguiente etapa.
 
La sífilis latente precoz ocurre una vez que la persona se ha recuperado del estadio secundario, y la enfermedad entra en una estadio latente en el que no se presentan síntomas. Esta etapa puede durar años, décadas o toda la vida. Durante la primera fase del estadio latente, a veces aparecen las llagas o chancros infecciosos.
 
La sífilis tardía o terciaria no es contagiosa y aparecen síntomas que pueden ser leves o severos. Hay tres tipos principales de síntomas: sífilis terciaria benigna, sífilis cardiovascular y neurosífilis.
 
La sífilis terciaria benigna es muy rara. Se caracteriza porque aparecen unos bultos (gomas) que pueden crecer en cualquier parte del cuerpo, los que a veces producen dolor.
 
La sífilis cardiovascular suele aparecer 19 a 25 años después de la infección inicial. La persona puede desarrollar una debilitamiento y dilatación de la aorta (la arteria que sale del corazón) o insuficiencia de la válvula aórtica. Estas lesiones pueden producir dolor en el pecho, insuficiencia del corazón y la muerte.
 
La neurosífilis o sífilis del sistema nervioso puede afectar diferentes partes del sistema nervioso por lo que la enfermedad puede presentar diversos síntomas, entre ellos inflamación de la membrana que recubre el cerebro (meningitis), parálisis progresiva, demencia, entre otros.
 
¿Cómo se hace el diagnóstico?
En las etapas primaria y secundaria el diagnóstico se hace por la presencia de los síntomas, el examen físico y análisis de sangre. También se puede tomar una muestra de la secreción de una llaga o chancro e identificar las bacterias que producen la sífilis en el microscopio.
 
En las etapas latente y terciaria el diagnóstico se hace con otros exámenes complementarios.
 
¿Cómo se trata?
Cuando hay sospecha de que una persona tiene sífilis, es muy importante consultar a un/a profesional de salud para hacer el diagnóstico lo antes posible e iniciar el tratamiento. La sífilis se trata con antibióticos.
 
Si la persona se trata adecuadamente en las etapas primaria, secundaria y latente, el pronóstico es excelente. La sífilis terciaria o tardía que haya afectado el corazón y/o el cerebro tiene mal pronóstico porque generalmente el daño es irreversible.
 
Dado que las personas con sífilis en los estadios primario y secundario pueden transmitir la infección, es muy importante que eviten tener relaciones sexuales hasta completar el tratamiento, tanto ellas, como su o sus parejas sexuales. 
 
¿Cómo se puede prevenir?
La sífilis que se transmite a través de las relaciones sexuales se puede prevenir usando condones correctamente y en todas las relaciones sexuales.
 
Dado que la sífilis también se puede transmitir a través de sangre contaminada, se deben usar siempre agujas y jeringas esterilizadas.
 
Para la prevención de la sífilis congénita (la que se transmite de la madre al hijo/o) es muy importante realizar pruebas de sangre a todas las mujeres embarazadas para hacer el diagnóstico precoz de sífilis y tratar oportunamente a la madre para que no transmita la infección al feto.
 
Recuerde:
Si sospecha que tiene sífilis y/u otra infección de transmisión sexual, debe:
 
Consultar lo antes posible a un/a profesional de salud o acudir a un centro de salud.
 
Evitar tener relaciones sexuales o usar condón en todas las relaciones sexuales en forma correcta hasta completar el tratamiento, tanto la persona infectada, como su o sus parejas sexuales.
 
 

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